Intolerancias Alimentarias: Fructosa

Siguiendo con la enumeración de posibles afecciones que pueden causar molestias digestivas y extredigestivas y nos restar calidad de vida, dedicaremos este espacio a saber un poquito más sobre la intolerancia a la fructosa:

    • tipos,
    • diagnóstico
    • posible tratamiento.

2. INTOLERANCIA A LA FRUCTOSA
Intolerancia alimentaria por déficit en proteína transportadora

¿Qué es la fructosa?

La fructosa es un azúcar, se encuentra en algunos alimentos de forma natural, como las frutas, algunas verduras y la miel.
También la encontramos como parte del azúcar de mesa junto con la glucosa 
Nuestro cuerpo también puede obtener fructosa a partir del sorbitol, otro tipo de azúcar que está presente en algunas frutas -peras, manzanas, ciruelas, membrillos, ciruelas, melocotones…

El sorbitol se usa a menudo como edulcorante. Podemos encontrarlo en el etiquetado (E-420) de productos como chicles, zumos industriales, galletas, productos dietéticos, medicamentos…
La intolerancia a la fructosa se produce por un déficit de la mucosa intestinal de la proteína transportadora GLUT5 que permite  transportar la fructosa desde la luz del intestino delgado hacia el interior de las células intestinales (enterocitos)
La absorción de la fructosa también depende de otro transportador, el GLUT2. Se ha visto que altos niveles de glucosa estimulan el GLUT2 y facilita el transporte de la fructosa. Es decir, los alimentos que contengan más glucosa que fructosa suelen ser bien tolerados. Un ejemplo es el azúcar de mesa.
La absorción de fructosa disminuye en presencia de sorbitol.  Parece ser que el sorbitol comparte transportador con la fructosa (GLUT 5). Es por ésta razón por la cual se suele limitar el sorbitol cuando se sigue una pauta baja en fructosa.

Tipos de intolerancia a la fructosa
Se distinguen tres tipos: la hereditaria, que es la más rara; y luego la intolerancia primaria y la secundaria. Esta última es la más habitual y normalmente aparece ya en la edad adulta, especialmente a partir de los 30 años.
Intolerancia a la fructosa genética o hereditaria
Deficiencia genética de la enzima que metaboliza la fructosa una vez es absorbida por el organismo, se detecta al nacer, es muy rara y no tiene cura.
Intolerancia a la fructosa primaria
Se refiere a aquella en la que falla el transportador Glut-5, puede ser:

Que no expresemos suficientes transportadores o que estos no funciones al 100%.

La falta de este trasportador, hace que ésta pase al colón sin poder absorberse, donde es fermentada por la flora intestinal generando gases que ocasionan malestar digestivo, distensión, meteorismos y ruido intestinal.
No es la más habitual.
Intolerancia a la fructosa secundaria
Es más común y supone una que debido a un daño en las microvellosidades intestinales hay deficit de transportadores de fructosa.

Las causas de este daño pueden ser muy variadas. Por ejemplo, inflamación de las células del intestino delgado, o que la mucosa o la microbiota presenten un desequilibrio debido a una infección o una celiaquía no tratada dejando que la fructosa llegue al colón donde fermenta y produce sintomatología.

Por otra parte puede pasar que aunque no tengamos ninguna anomalía en los transportadores nuestra alimentación sea tal que superemos el consumo de fructosa que estos son  capaces de transportar, en este caso estaremos ante una intolerancia a la fructosa por causa no patológica

Manejo y tratamiento
Según hemos visto la intolerancia a la fructosa puede estar provocada por una sobrecarga de fructosa, un déficit en los transportadores hereditario o un daño en las microvellosidades intestinales originadas por una enfermedad primaria.
¿Cómo manejamos esta intolerancia?:

Dependerá del nivel de tolerancia o del daño en la mucosa que se tenga.
A veces puede ser suficiente con reeducar al paciente en hábitos de alimentación y estilo de vida saludable. Asegurando una alimentación variada equilibrada.
En otras ocasiones sin embargo es algo más complicado.

Para evitar los síntomas y molestias digestivas y determinar el nivel de tolerancia del paciente es necesario eliminar de la dieta los alimentos que contenga fructosa, y a partir de aquí ir introduciendo estos alimentos de uno en uno empezando con una cantidad reducida y aumentando poco a poco la cantidad para comprobar la cantidad de fructosa tolerable. 

  • Empezamos dieta de muy bajo contenido en fructosa  durante al menos 4 a 6 semanas (Fase de Eliminación).
  • En función de la evolución se debe valorar hacer una reintroducción lenta y gradual (Fase de Reintroducción), pudiendo tolerar, una vez completado el tratamiento, 10 a 15 gramos de fructosa al día.
  • Evitamos también los alimentos que contengan sorbitol,
  • Evitar alimentos con aporte sustancial de fructanos (>0.5 g/ración): En función de las indicaciones del paciente. Las principales fuentes de fructanos en los alimentos son: Trigo que incluye pan, pasta, cuscús, etc., cebada, cebollas, puerro, ajo, coles de bruselas, col, brócoli, alcachofa, inulina o achicoria.
  • Distribuimos la ingesta en 5 ó 6 comidas al día. Y disminuyendo la cantidad de alimentos que contienen fructosa en cada comida, probar hasta encontrar la cantidad de alimento que toleramos
  • Pedimos al paciente que lleve un diario de sintomatología después de las ingestas, normalmente las molestias suelen aparecer entre 2 y 4 horas después de las comidas.

¿Porqué la intolerancia a la fructosa ha aumentado últimamente?
Si te has hecho esta pregunta, puede que en estos párrafos encuentres respuesta.
Durante miles de años, los seres humanos consumieron alrededor de 15 a 24 g/día de fructosa (4-5% de las calorías totales en relación a 2.000 kcal/día promedio), provenientes principalmente de frutas y verduras.
Con el desarrollo tecnológico y la industrialización en la extracción de azúcares, éste se convirtió rápidamente en un producto popular, inicialmente utilizado como edulcorante en té y café, luego su uso se extendió a otros productos como la pastelería.
Ya en el siglo XX, los azúcares se convirtieron en uno de los principales constituyentes de la dieta. La industria alimentaria empezó a usar de forma masiva edulcorantes derivados del maíz entre los que se encuentra el jarabe de maíz alto en fructosa por su bajo costo, bajo índice glucémico y gran poder edulcorante.
Actualmente, la mayor cantidad de fructosa consumida en la dieta de países desarrollados y en vías de desarrollo proviene de la adición de “jarabe de maíz” o” jarabe de maíz alto en fructosa” (HFCS, del inglés High Fructose corn syrup) que se encuentra en bebidas gaseosas, néctares, en golosinas, pasteles, alimentos de bajo contenido calórico y alimentos libres de gluten; principalmente como edulcorante en reemplazo de la sacarosa y/o glucosa, siendo la principal causa de la ingesta excesiva de fructosa por la población . Hoy en día el consumo promedio de un adolescente es de 72,8 g / día,
Se estima que El umbral fisiológico para la absorción de fructosa es de 25 g al día, sin embargo, la dieta occidental puede contener como hemos mencionado anteriormente supera los 50 g de fructosa. De manera que la malabsorción de fructosa no tiene por qué ser patológica.
Es decir, si basamos nuestra alimentación en alimentos industrializados con alto contenido en fructosa podemos superar el límite de fructosa que nuestros transportadores son capaces de asumir pasando el resto a nuestro intestino grueso y causando malestar.

DIAGNOSTICO
El diagnostico es similar al comentado en el articulo referente a la lactosa que puedes leer aquí

La prueba que se practica es el tets de aliento, en lugar de lactosa lo que tomamos para medir los gases es fructosa. Al igual que con la intolerancia a la lactosa es comveniente medir tanto el hidrogeno como el metano.

La prueba da Positivo cuando se detecta un pico por encima de 15 ppm de la determinación basal de hidrógeno o 10 ppm en el caso del CH4 respecto al basal. Se considerará negativo en caso contrario

Durante la prueba se deben de evaluar además los síntomas que vayan apareciendo en el paciente e intentar correlacionarlos con la malabsorción, siendo estos los que marcarán el grado de intolerancia

Preparación para la prueba
Es muy importante que se tome en serio la preparación previa de la prueba ya que un falso negativo estaría retrasando o enmascarando el diagnóstico y por tanto el tratamiento y la mejoría de los síntomas.
Estas indicaciones te serán dadas a la hora de hacer la prueba, te las dejo en adelanto
En el caso de realizar más de una prueba debe pasar al menos una semana de diferencia.
CONDICIONES PREVIAS A LA PRUEBA:
– El paciente NO puede:
• Haberse realizado colonoscopias o enemas baritados en las últimas 4 semanas.
• Tomar antibióticos las últimas 4 semanas
• Utilizar laxantes o sustancias que modifiquen el bolo fecal en la última semana
• Fumar ni antes ni durante la prueba
• Comer nada durante el tiempo que dura la prueba
EL DÍA DE ANTES DE REALIZARSE LA PRUEBA:
– El paciente PUEDE:
• Tomar caldos (sin pasta, ni fideos o similares), arroz, carnes y pescados a la plancha, yhuevos (en tortilla, revueltos, cocidos)
• Se recomienda una cena ligera. Se necesita un ayuno estricto de 12 horas
• Puede tomar agua sin gas
Intolerancia a LACTOSA: Se debe reducir al mínimo el consumo de productos lácteos y derivados con lactosa una semana antes de la prueba.
Intolerancia a FRUCTOSA, SORBITOL O FRUCTOSA + SORBITOL: Se debe reducir al mínimo el consumo de fruta y verdura 2-3 días antes de la prueba.
Sobrecremiento bacteriano: No se debe tomar Probióticos la semana previa a la prueba,
JUSTO ANTES DE LA PRUEBA.
• Debe permanecer en el laboratorio en reposo el tiempo que dura la prueba,
• Informar al personal sanitario si tiene molestias, diarrea, o vómitos durante la prueba.
• Tampoco está permitido masticar chicles o tomar caramelos en horas previas.
Durante la realización de la prueba el paciente no podrá comer, beber ni caminar porque puede influir en al eliminación de Hidrógeno.

Si despues de hacerte las pruebas te han diagnosticado intolerancia a la fructosa,  puede que no sepas muy bien por donde empezar con la alimentación.

Pues aquí te dejo un menú bajo en fructosa para que puedas alimentarte de forma adecuada hasta que acudas a un profesional. Y si quieres nosotros podemos ayudarte